«Oh Jesús, dadme, os lo ruego, el pan de la humildad,
el pan de la obediencia,
el pan de la caridad,
el pan de la fuerza para romper mi voluntad y fundirla con la vuestra,
el pan de la mortificación interior,
el pan del desprendimiento de las criaturas,
el pan de la paciencia para soportar las penas que sufre mi corazón.
Oh Jesús, me queréis crucificada, fiat,
el pan de no veros más que a Vos solo en todo y siempre.
Jesús, María, la Cruz, ¡no quiero otros amigos que estos!
Así sea.»
Santa Bernadette se definía a menudo como una «pobre». Esta oración, que ella misma compuso, es una obra maestra de humildad espiritual.
Todo sobre la Oración de Bernadette
¿Cuándo rezar la oración de la pobre mendiga?
En momentos de duda sobre uno mismo, de dificultad para obedecer o cuando se busca profundizar en la vida interior.
¿Qué interpretación dar a esta oración?
Bernadette expresa su deseo radical de Dios. El «pan» que pide no es material sino espiritual: es la fuerza para renunciar a su ego para dejar todo el espacio a Jesús.
¿A quién se dirige esta oración?
A aquellos que aspiran a la santidad por el «camino pequeño» de la humildad y el servicio oculto, a la escuela de Bernadette.