Señor Jesús, nos diste a María como Madre. Ella compartió tu Pasión y tu Resurrección. Aquí, en Lourdes, se le apareció a Bernadette, apenada por nuestros pecados pero radiante de tu luz.
Por ella, te confiamos nuestras alegrías, nuestras penas, nuestras esperanzas, las de los enfermos, los cuidadores y los investigadores, las de todos los hombres.
Nuestra Señora de Lourdes, nuestra hermana y nuestra madre, nuestra confidente y nuestro apoyo en la prueba, te rogamos.
Padre Nuestro; 10 Ave María; Gloria al Padre.
¡Oh, María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!
En este segundo tiempo de oración, nos volvemos hacia María como Madre compasiva. En Lourdes, se le mostró a Bernadette no distante, sino cercana.
Todo lo que necesita saber sobre el Segundo Misterio
¿Cuándo orar este misterio?
En segunda posición en el Rosario de Lourdes, o cuando se siente la necesidad de una presencia maternal en la prueba.
¿Qué interpretación se debe hacer de María como Confidente?
Esto recuerda los diálogos íntimos entre Bernadette y la Virgen. María no es una estatua distante, sino una madre que escucha, comprende y lleva nuestras cargas hacia su Hijo.
¿A quién va dirigido este misterio?
Específicamente a los enfermos, a los cuidadores, a los investigadores y a todos aquellos que llevan cruces pesadas y buscan apoyo.
