Espíritu Santo, tú eres Espíritu de amor y de unidad. Aquí, en Lourdes, por medio de Bernadette, María pidió que se construyera una capilla y que se viniera en procesión.
Inspira a la Iglesia que Cristo construyó sobre la fe de Pedro: reúnelos en la unidad y da a todos sus miembros, alimentados con el pan de vida, la capacidad de afrontar con fe esta situación de emergencia sanitaria internacional.
Nuestra Señora de Lourdes, tú que estás llena del Espíritu Santo, modelo de los cristianos y rostro maternal de la Iglesia, te rogamos.
Padre Nuestro; 10 Ave María; Gloria al Padre.
¡Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!